| Brandom y la capacidad de los autómatas para describir |
Brandom sostiene que, si bien no es posible reducir un vocabulario a otro de menor poder expresivo (si el primero dice todo lo que dice el primero, y más), sí, en ocasiones, éste último puede ser un metavocabulario pragmático de aquél. Un vocabulario V es un metavocabulario pragmático de otro V’ si y sólo si es posible describir en el vocabulario V las habilidades o prácticos que es suficiente manejar para poder ser un usuario competente del vocabulario V’, i.e., si puede leer –si puede reconocer todas las expresiones que forman parte de V’, y solo reconocer a ellas como parte de V’- y escribir –si puede producir a todas las expresiones que forman parte del vocabulario, y solo puede producir a ellas como parte del vocabulario. Como primera aproximación a una elucidación satisfactoria de las nociones de ‘vocabulario’ y ‘manejar un vocabulario’ (una elucidación que también hable de los vocabularios semánticamente significativos), Brandom expone qué las ideas de ‘vocabulario sintáctico’ y ‘manejar un vocabulario sintáctico’. ‘Manejar un vocabulario’ es poder leer y escribir en él. Un ‘vocabulario sintáctico’ es cualquier subconjunto de secuencias del universo de un alfabeto, dónde un alfabeto es un conjunto de tipos de signos y el universo es el conjunto de secuencias finitas compuestas por casos de esos signos, y solo por ellos. Hay una jerarquía que correlaciona autómatas capaces de generar lenguajes sintácticos (un ‘vocabulario sintáctico) a partir de la aplicación de una gramática (el programa con el que funciona el autómata). Esa jerarquía está ordenada en términos del distinto poder expresivo de los lenguajes –y sus correlativos autómatas y gramáticas. Así, las máquinas de Turing son los autómatas más poderosos de la jerarquía, pues pueden generar lenguajes recursivamente enumerables, lenguajes que son expresivamente más poderosos que los lenguajes libres de contexto, que pueden ser generados por autómatas con pila. Los autómatas con pila, sin embargo, no pueden generar cualquier lenguaje recursivamente enumerable, y por eso son menos (expresivamente) poderosos que las máquinas de Turing (que no sean, a su vez, autómatas con pila, claro). Sin embargo, Brandom sostiene que a partir de gramáticas que pueden correr en autómatas con pila, como los lenguajes de computación ‘Pascal’ o ‘C++’, es posible describir las habilidades necesarias para generar un lenguaje recursivamente enumerable, esto es, es posible describir las habilidades (de lectura y escritura) que caracterizan a una máquina de Turing. No me queda del todo claro qué quiere decir Brandom con esto, pero la mejor hipótesis que manejo es la que expondré a continuación. La gramática de una máquina de Turing puede ser especificada en un número finito de oraciones. Es posible construir una conjunción de estas oraciones, y esa oración estará compuesta por una secuencia finita de signos. Si es posible que un autómata con pila genere esa secuencia, entonces quizás sea eso lo que Brandom quiere decir cuando afirma que es posible describir, con una autómata con pila, lo que hace una máquina de Turing. (Quizás Brandom esté pensando en algo parecido: no en esa conjunción, sino en la secuencia de signos que es la representación secuencial de una representación ‘state-table’ de una máquina de Turing. Quizás sea esa la secuencia que pueda ser generada por el autómata con pila. Ignoro si hay diferencias en la capacidad de un autómata con pila cualquiera para generar uno u otro –si un autómata puede generar esta secuencia, pero no la conjunto, por ejemplo. Ignoro, a la par, si hay representaciones ‘state-table’ para máquinas de Turing.)
La pregunta que hago en este punto (y asumo que la hipótesis previamente avanzada es correcta) es si esa secuencia cuenta per se cómo una descripción del funcionamiento de una máquina de Turing, y si, paralelamente, ese autómata con pila puede verse como ‘describiendo’ el funcionamiento de la máquina de Turing. Entiendo que una descripción es un conjunto de afirmaciones, y una afirmación es una secuencia de grafismos o fonemas con significado. Asignar significado a esa secuencia de grafismos o fonemas no es algo que haga el autómata con pila, sino algo que hacemos nosotros, que tenemos más recursos expresivos que el autómata con pila. La descripción del funcionamiento de la máquina es el significado de esa secuencia, o el significado más la secuencia –pero nunca solo la secuencia. Si todo esto es así, un autómata con pila no puede describir las habilidades que caracterizan una máquina de Turing, aunque sí puedan ayudar a hacerlo. Por último: quizás puede especificarse un sentido puramente sintáctico de descripción, que haga que la sola secuencia cuente como descripción. En ese caso, el autómata con pila podría describir sintácticamente la máquina de Turing. Pero ‘descripción sintáctica’ no es un caso de lo que habitualmente llamamos ‘descripción’.
Comentarios (2).
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Comentario: 1. El proyecto semántico de Brandom consiste en construir una semántica pragmática no reductiva en donde se hagan explicítos los compromisos implícitos en la práctica lingüística. Parte de la originalidad de las ideas presentadas en las “Locke Lecturas” respecto a Making it Explicit, consiste en presentar lo que denomina un desarrollo autogenerado pragmático estricto en cual el metalenguaje pragmático V´ es expresivamente más débil que el V objeto que pretende explicitar.
Tomemos un caso especial de vocabulario autónomo: el vocabulario semántico, vocabulario que contiene el predicado veritativo del lenguaje. Si el desarrollo de las habilidades para usar este vocabulario fuera algorítmico, una máquina de Turing podría hacer lo necesario para manejar el predicado veritativo de un lenguaje (como el natural) en el que se pueda expresar dentro del lenguaje, su propia sintáxis. Sin embargo, todo lenguaje que posea recursos autorreferenciales, en el cual valga la lógica clásica y contenga vocabulario semántico que sea suficientemente expresivo para expresar su propio predicado veritativo, es un lenguaje en el cual no es posible aritmetizar su propio predicado de verdad, esto es, es un lenguaje para el cual una máquina de Turing es incapaz de desarrollar las abilidades suficientes para usar el predicado veritativo del lenguaje. Este es uno de los costados del Teorema de Tarski, y ya que el lenguaje natural es un lenguaje que cumple las anteriores condiciones, no es posible generar las habilidades semánticas del mismo utilizando un pragmatic bootstrapping Strict. Las prácticas en las que se usa el vocabulario no semántico no pueden ser algorítmicamente elaboradas de modo que constituyan la práctica discursiva autónoma en la que usamos el vocabulario semántico. En términos lingüisticos, no se puede generar por medio de un proceso autogenerado la semántica de un lenguaje a partir de las habilidades generadas al utilizar el vocabulario no semántico. Basta considerar la oración “Esta oración no es verdadera” para advertir el punto.
En suma, hay aspectos exhibidos en la práctica discursiva autónoma (la práctica semántica es un ejemplo) que no pueden ser descompuestos algorítmicamente. Este argumento es independiente del suministrado por Brandom para mostrar que el proyecto del funcionalismo clásico fracasa.
Pero, ya que de hecho es posible usar el vocabulario semántico, tiene que haber otro tipo de relación PP-suficiente. Otro modo (no algorítmico) en el que un conjunto de prácticas pueden ser suficientes para la adquisición de otra. Brandom propone que estas habilidades se adquieren a través de la elaboración por entrenamiento que no necesita ser codificado como un régimen de entrenamiento para ser tal.
Una manera de codificar ese proceso de enseñanza, para el caso del predicado veritativo, podría recurrir al punto fijo mínimo de la propuesta de Kripke. Comenzamos ese proceso, asignando dos extensionas vacías al predicado veritativo del lenguaje. Esto asegura que expliquemos cómo se genera la habilidad de usar el vocabulario semántico a partir del vocabulario no semántico. El proceso de aprendizaje consiste en aprender que se tiene derecho a afirmar (o negar) con respecto a una oración que es verdadera precisamente cuando las circunstancias son tales que podemos afirmar (o negar) la oración misma. Cuando nos encontramos frente a una oración que contenga expresiones semánticas (que incluya el predicado veritativo) deberá ser posible descomponer esa afirmación de tal manera que se genere un proceso en el cual se llegue a una situación en donde todas las afiraciones involucradas carezcan de términos semánticos (en la terminología de Kripke, sean todas oraciones fundadas). Claro, no hay razones para pensar que todas las oraciones que utilizan vocabulario semántico llegarán a tener un valor de verdad en este proceso. Pero, cuando lleguemos a un punto en donde este proceso se satura, uno en el cual todas las oraciones que retienen sus valores de verdad hayan recibido un valor de verdad, habremos generado la técnica para usar el vocabulario semántico a partir de uno no semántico. Claro, el costo es el abandono de la bivalencia: habrá oraciones como la del mentiroso que no recibirán en este punto fijo un valor de verdad determinado (Ellas no son ni verdaderas ni falsas). Pero habremos desarrollado una técnica para codificar el proceso de aprendizaje del predicado de verdad de un lenguaje que, como el natural, contiene su propio predicado de verdad.
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Comentario: 2. No estoy seguro que el costo sea tan alto. Después de todo, lo que queremos es que el predicado de verdad no se aplique ni se deje de aplicar a oraciones como "el mentiroso". Si el método propuesto por Eduardo funcionara, tendríamos como resultado un conjunto de prácticas suficientes para manejar el predicado de verdad de un modo perfectamente compatible con el esquema T, en el siguiente sentido: si se está dispuesto a afirmar una oración, se está dispuesto a predicar verdad de ella, y viceversa.
Esto parece compatible (pero no estoy seguro) con contar con las habilidades necesarias para producir y reconocer el carácter gramatical (o no) de cualquier secuencia de grafismos o fonemas. Entender que "el mentiroso" (y oraciones del estilo) es gramatical parece ser necesario para ser un hablante competente del español. No veo que sea necesario tener, además, la disposición a catalogarla de verdadera o falsa. (Acaso manejar el predicado de verdad suponga reconocer que si una oración fuera afirmada, sería correcto atribuirle verdad y viceversa. No veo que sea necesario reconocer que toda oración es verdadera o falsa.)
Tarski probó que "todo lenguaje que posea recursos autorreferenciales, en el cual valga la lógica clásica y contenga vocabulario semántico que sea suficientemente expresivo para expresar su propio predicado veritativo, es un lenguaje en el cual no es posible aritmetizar su propio predicado de verdad" sin caer en contradicciones. Pero quizás otra forma de poder devenir un competente usuario del predicado de verdad sea contando, además, con alguna habilidad (algoritmicamente generable, quizás) capaz de prohibir la afirmación de cualquier oración que lleve a contradicción. (Presiento que hay algo malo en esta última propuesta.)
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