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Weatherson y la incoherencia o la contradicción de la "Equeal Weigth View"
Ingresado el 10.IV.2010 en la categoría: General > Epistemología por Federico Pailos.

Tras analizar toda la evidencia relevante, creo cierta tesis filosófica es verdadera. Algunos de mis colegas suscriben mi impresión. Otros, sin embargo, tras analizar el mismo cuerpo de evidencia, creen firmemente que estoy equivocado. ¿Qué debe un filósofo hacer en estas circunstancias?

Brian Weatherson abre su artículo “Disagreeing about Disagreement”[1] con esta pregunta. Hay dos posiciones básicas: quienes creen que debo seguir sosteniendo mi creencia original, y quienes entienden que el que un par epistémico, tras analizar la misma evidencia que yo analicé, concluya algo incompatible con mi creencia, es nueva evidencia relevante para la discusión, y por tanto debe ser tomada en consideración. Hacerlo hará que deba revisar mi opinión primera, y concluir, consecuentemente, que no pueda decidir entre el contenido de mi creencia original, y su negación. Lo racional, en esta situación, será suspender el juicio –si la situación está planteada en término de creencias no graduadas- o atribuir una probabilidad subjetiva que sea el promedio ponderado de las probabilidad subjetiva previas atribuidas por los pares epistémicos. Weahterson (y Elga) llama a esta posición “Equal Weight” [EW]. Feldman 2006, Christensen 2007y Elga 2010[2] creen que es verdadera. Kelly 2010, Wedgwood 2010 y el propio Weatherson[3] en el artículo citado creen que es falsa. Weahterson (y Elga) llama a una posición del estilo, “Right Reason View” [RRV].[4] Esto plantea un dilema, pues si EW es correcta, el desacuerdo entre pares al respecto indica que lo razonable es suspender la creencia acerca de EW –o asignarle una probabilidad subjetiva de 0.5, si quienes aceptan EW le asignan una probabilidad subjetiva de 1, y quienes la rechazan le asignan una probabilidad subjetiva de 0. Esto parece plantear una inconsistencia o una incoherencia en EW. Veamos más lentamente el fenómeno. Si se cree que EW es verdadera, se le asigna una probabilidad subjetiva de 1 o cercana a 1. Pero si hay pares epistémicos que, después de analizar toda la evidencia compartida, asignan a EW una probabilidad subjetiva de 0, entonces la probabilidad subjetiva que se deba asignar a EW deberá ser, si se actúa de acuerdo a cómo EW insta a actuar (si se cree que EW es verdadera)- el promedio ponderado de las probabilidades subjetivas previas de los pares epistémicos. Este será, a lo sumo, de 0.5. De hecho, será menor a 0.5 si la probabilidad subjetiva asignada a EW por quien cree en ella es cercana, pero no igual, a 1. Podríamos estar tentados a decir que la contradicción surge en este punto, pues el defensor de EW se ve obligado a asignar a EW dos probabilidades subjetivas (distintas, por supuesto) -1 y 0.5-, al menos si se admite que un defensor de EW debe rechazar esta posibilidad. Pero no hay tal contradicción: el defensor de EW asigna 1 a EW hasta que el desacuerdo con los pares emerge. Posteriormente al mismo, le asigna una probabilidad subjetiva de, a lo sumo, 0.5. No hay contradicción. Pero veamos cómo lo presenta el propio Weatherson:

 

1-      Hay pares epistémicos que desacuerdan acerca de EW, y no hay nadie que sea un experto relativamente a quienes adhieren a EW.

2-      Si (1) es verdadera, entonces, de acuerdo a EW, la probabilidad subjetiva [“credence”] que atribuya a EW debe ser menor a 1.

3-      Si la probabilidad subjetiva que atribuyo a (1) es menor a 1, entonces el comportamiento preconizado por EW es, en una amplia gama de casos, incoherente.

4-      Por tanto, el comportamiento preconizado por EW es, en una amplia gama de casos, incoherente.

 

Acaso el punto más discutible de la presentación de Weatherson del tema sea que para actuar de acuerdo a EW, debo atribuirle una probabilidad subjetiva de 1, es decir, la premisa (3). La justificación que Weatherson da de (3) –que el propio autor reconoce como el punto más difícil de su argumento- se desarrolla a través de la evaluación del caso de cuatro amigos, Apolo, Telémaco, Adam y Tom. Un día antes del inicio de la historia en cuestión, Adam convence a Apolo de que EW es la posición correcta, y que debe actuar en consecuencia. Al día siguiente, Apolo y Telémaco van a ver un juego del equipo de béisbol de los Red Sox. Ha habido rumores de que David Ortiz, jugador titular del equipo que estaba lesionado, está lo suficientemente sano como para jugar. Tanto Apolo como Telémaco escucharon los informes que al respecto dieron los programas deportivos, y se disponen a comparar las probabilidades subjetivas que cada uno atribuye a que Ortiz vaya a jugar. Llamemos a esta proposición, p. La probabilidad subjetiva de Apolo en p es 0.7. La de Telémaco, 0.3. De hecho, 0.7 es la probabilidad subjetiva racional en p, dada la evidencia compartida, y Apolo cree con verdad que lo es. De hecho, Ortiz va a jugar, así que p es verdadera. De todas formas, Apolo disminuye su probabilidad subjetiva en p, de acuerdo a lo que insta a hacer la adopción de EW. La nueva probabilidad subjetiva que atribuye a p es 0.5, dado que tanto Telémaco como él analizaron la misma evidencia, y Apolo juzga que Telémaco es un par epistémico con respecto al béisbol. En ese momento llega Tom, quien trata de convencer a Apolo de que, frente a ese tipo de desacuerdos, lo racional es mantener la probabilidad subjetiva original –es decir, que EW es falsa. Telémaco acuerda con Tom. Apolo, no obstante, sigue sin estar convencido. Entonces Tom le pregunta cuán probable debe ser una proposición para poder afirmarla correctamente. Apolo responde que tiene que ser, al menos, bastante probable. Bastante más que 0.5, al menos. Tom retruca que, en ese caso, no debería defender a EW en público, porque tanto Telémaco como el propio Tom son pares epistémicos de Adam y de Apolo, y ellos piensan que EW es falsa. Por tanto, de acuerdo a los propios dictados de EW, la probabilidad subjetiva que Apolo debe atribuir a EW es de 0.5. Y esa no es una probabilidad subjetiva suficiente como para afirmarla.[5] Apolo acuerda con Tom en que no debe defender en público a EW. Pero de todos modos planea usarla, y por tanto atribuir a p una probabilidad subjetiva de 0.5, en lugar de 0.7. Pero entonces Tom y Telémaco presentan la siguiente analogía. Pensemos en dos expertos que dan juicios distintos acerca de la probabilidad de q. Emma afirma que la probabilidad de q, dada la evidencia disponible, es 0.5. Rae, por su parte, sostiene que la probabilidad de q, dada la evidencia disponible, es 0.7. ¿Cuál debe ser la probabilidad subjetiva que Apolo atribuya a q, si tiene la misma evidencia que ellas, y las considera a ambas expertas en la materia? Una respuesta razonable es que debe ser el promedio de ambos juicios, y solo debe ser 0.5 si cree con certeza que Emma es el experto en quien confiar, y no cree para nada que Rae lo sea. La situación es análoga a la que Apolo enfrenta en nuestro caso. De RRV se sigue que su probabilidad subjetiva en p debe ser 0.7, mientras que de EW se sigue que debe ser de 0.5. Apolo sabe ambas cosas. Por tanto, su probabilidad subjetiva en p debe ser de 0.5 si y solo si tiene certeza que p EW es verdadera (si y solo si atribuye a EW una probabilidad subjetiva de 1), así como debe atribuir una probabilidad subjetiva de 0.5 a q si y solo si está cierto que Emma es el experto en quien confiar. Si no atribuyera a EW una probabilidad subjetiva de 1, como la probabilidad subjetiva que debería atribuir a p sería más alta que 0.5 (y más cercana a 0.7 cuánto menos firmemente crea en EW). De hecho, atribuir una probabilidad subjetiva de 0.5 a p es incoherente a menos que Apolo esté cierto que EW es la teoría en la que confiar. Pero este no es el caso, pues la probabilidad subjetiva que Apolo atribuye a EW es, tal como requiere EW, 0.5. Por tanto, EW lo insta a ser incoherente: o bien atribuye a EW una probabilidad subjetiva de 1, y entonces puede atribuir a p una probabilidad subjetiva de 0.5, o bien no atribuye a EW una probabilidad subjetiva de 1 (y sí, por ejemplo, una de 0.5), pero entonces no puede atribuir a p una probabilidad subjetiva de 0.5. Pero lo que recomienda EW –es decir, atribuir a EW y a p, en cada caso, una probabilidad subjetiva de 0.5, es imposible sin caer en inconsistencia –si se cree que no se puede atribuir a una misma proposición más de una probabilidad subjetiva. Weatherson evita hablar de inconsistencia y contradicción, y se limita a señalar que en este caso hay “recomendaciones incoherentes”. Pero, como se vio, podría también haber dicho algo más fuerte (bajo el supuesto señalado).

Más precisamente:

 

5-      EW afirma que la probabilidad subjetiva que Apolo atribuya a p debe ser 0.5.

6-      Si (5) es verdadera, entonces EW ofrece indicaciones incoherentes, a menos que la probabilidad subjetiva que Apolo atribuya a EW sea de 1.

7-      EW afirma que la probabilidad subjetiva que Apolo atribuya a EW debe ser 0.5.

8-      Por tanto, EW ofrece indicaciones incoherentes.

 

Como el caso de Apolo puede generalizarse fácilmente, podemos inferir que, en un extenso número de casos, EW no solo ofrece indicaciones incoherentes, como señala Weatherson, sino que, si se compromete con que no se puede asignar más de una probabilidad subjetiva a la misma proposición (en un tiempo dado, desde ya), incurre en contradicción.


[1] Weatherson, B., 2010, “Disagreeing about Disagreement”, en brian.weatherson.org/DaD.pdf (29 de Marzo de 2010).

[2] Feldman, R., 2006a, “Epistemological puzzles about disagreement” (en Epistemology Futures, Hetherington, S. (ed.). Oxford: Oxford University Press. pp. 216-236), Christensen, D., 2007. “Epistemology of Disagreement: The Good News” (Philosophical Review 119, pp. 187-217), y Elga, A., 2007 (“Reflection and Disagreement”, Nous 41, pp. 478-502).

[3] Kelly, T., 2010, “The Epistemic Significance of Disagreement”, en www.princeton.edu/~tkelly/papers/disfinal.pdf(29 de Marzo de 2010), (de próxima aparición en Disagreement, Feldman, R. y Warfield, T. (eds.), Oxford: Oxford University Press) y Wedwood, R., 2010, “The Moral Evil Demons”, en users.ox.ac.uk/~mert1230/moral_evil_demons.ltr.pdf (29 de Marzo de 2010), (de próxima aparición en Disagreement, Feldman, R. y Warfield, T. (eds.), Oxford: Oxford University Press)..

[4] RRV no es la única posición que niega que EW sea la posición correcta, pero es la opción por la que Weatherson se inclina y, por razones que por cuestiones de espacio no presentaré, la mejor alternativa a EW.

[5] Asumamos que Apolo reconoce que tanto Tom como Telémaco son sus pares epistémicos.

Comentarios (2).
Comentario: 1.

Fede,

No entiendo porqué la probabilidad subjetiva de 0.5 (o menos) no es suficiente para que Apolo afirme/sostenga EW cuando en las siguientes líneas

"la probabilidad subjetiva que Apolo debe atribuir a EW es de 0.5. Y esa no es una probabilidad subjetiva suficiente como para afirmarla".

Probablemente es algo presupuesto, pero me gustaría si podés que te explayes un poco sobre el tema.




por Ignacio Mastroleo @ 19.IV.2010.
Comentario: 2. Nacho,

parece haber al menos tres actitudes epistémicas básicas que uno podría adoptar tras evaluar una proposición: aceptarla, rechazarla o suspender el juicio. Cada una de ellas parece corresponder al grado de confianza que se tenga en la proposición en cuestión. Si es alta -cercana a 1-, se la acepta (o debería aceptársela). Si es baja -cercana a 0-, se la rechaza (o debería rechazársela. No es claro dónde trazar el límite, ni siquiera si hay un límite preciso. Pero sí parece que si hay un grado de confianza atribuido que te lleva a suspender el juicio acerca de una proposición, ese es el de 0.5: el punto equidistante entre estar absolutamente cierto de que la proposición es verdadera y estar absolutamente cierto de que es falsa. (Además, si tu atribución de probabilidades subjetiva respecta el cálculo de probabilidades, si atribuís 0.5 a p, debés atribuir 0.5 a no-p. Y la única actitud epistémica -de las tres básicas de las que hablé- que puede ser coherentemente atribuida tanto a p como a no-p, es la suspensión del juicio. Aceptar tanto p como no-p parece tan incorrecto como rechazarlas (al menos si dejamos de lado proposiciones como 'esta proposición es falsa').)

por Federico Pailos @ 19.IV.2010.
     
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