| Desacuerdo Tripartito |
En lo que siguen intento mostrar que las consecuencias de aplicar EW a casos donde hay más de 2 teorías y sujetos en disputa son poco intuitivas.
Sean S, S* y S** 3 pares epistémicos; T, T* y T** las tesis que sostiene cada uno. Supongamos que las T son no compatibles entre sí, tal que no puede ser el caso que, por ejemplo, T y T* sean verdaderas. Bajo este supuesto, quien afirma una tesis determinada niega todas las demás. Veamos como debería actuar S, según EW. Asumamos que cada uno cree en dicha teoría en grado 1. (Lo importante no es el grado sino la creencia en términos relativos a lo que creen los pares). S por tanto, debería realizar un promedio ponderado de su creencia y las de sus pares. El resultado es un creedence de 0,33 , la cual estaría asociada al rechazo de la teoría. Pero el S elegido es arbitrario, y en consencuecia obtendríamos el mismo para todo individuo. De esta forma, si seguimos los consejos de EW, llegamos a la conclusión de que la actitud racional es considerar todas las teorías como falsas, o mejor dicho: creer que todas las teorías deben dejarse de lado. Algo sumamente implausible. (Adviértase que el caso es más grave que cuando tenemos 2 teorías cualesquiera y el números de inviduos que sostiene una de ellas es muy superior al numero que sostiene la otra. Como por ejemplo, ocurre con el escepticismo. En dichas situacioneso nos queda al menos la teoría que sostiene la mayoría.) También podríamos pensar en EW, Steadfasten y Partial Defeater, donde el defensor de EW debe rechazar la teoría en lugar de suspender el juicio.
Comentarios (6).
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Comentario: 1.
Creo que el punto es aún más fuerte.
Supongamos que cada uno sabe que (o cree que):
(A) Alguna de las teorías en disputa es la
teoría verdadera.
En ese caso, cualquiera de los tres que
adhiera a la versión radical de una posición conciliadora –EW-, no puede
aceptar ninguna de las T, por más que cree que alguna de ellas es verdadera.
De todas formas, no estoy del todo cierto
que esto implique que las deba rechazar. Para una tesis/posición, esta tiene
que caer por debajo de cierto umbral. 0.33… está más cerca de 0.5 –de suspender
la creencia- que de 0 –rechazo absoluto. Pero no importa dónde pongamos el
umbral: siempre que haya uno que no sea 0,
se puede engrosar la cantidad de teorías/teóricos en disputa para que la
probabilidad subjetiva que, según EW, debamos atribuir a una proposición objeto
de desacuerdo con pares, caiga por debajo del umbral –i.e., que deba ser
rechazada/deba ser creída como falsa. Entonces el sujeto en cuestión debería
creer que alguna de esas teorías es verdadera, pero también debería creer, de
cada una de ellas, que no lo es. Contradicción.
Claro: se podría decir que esto solo
muestra que no hay que aceptar cosas como (A). Pero en muchos contextos, (A)
parece bastante razonable. Incluso parece bastante más razonable que cualquiera
de las teorías en cuestión –porque es menos jugada. Solo dice ‘alguna es
verdadera’, y no ‘esta es verdadera’. Creo que acá hay un punto. (Y, en efecto,
los ejemplos en cuestión podrían ser tomados de la propia filosofía. Por ahí
una situación del estilo es la planteada por ese trilema del que hablaba
Popper, que no recuerdo bien ahora…)
Otra salida: no debemos ponderar a cada par
de la misma manera. Digo: si dos opinan diferente a nosotros, no debemos sacar
el promedio ponderado de cada probabilidad subjetiva atribuida, sino… suspender
el juicio, por caso. Esto es más plausible si adoptamos una versión no-graduada
de EW. Esta versión es extrema, porque no solo no considera eventuales grados
de creencia, sino que no considera que la cantidad de pares que desacuerdan sea
un factor a considerar: solo importa que desacuerden. El problema para esto es
la justificación intuitiva de la maniobra.
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Comentario: 2. En lo que sigue intentare mostrar la validez del siguiente condicional: si para una credence de 0,5 suspendemos el juicio respecto a p, lo mas probable es que frente a una creedence de 0,33 rechacemos p.
Veamos cual es el razonamiento detrás de las suspención del juicio para G(p)= 0,5. En dicho escenario, según el agente , parece tan probable que el mundo sea tal que p, o tal que no p. Decidirnos por cualquier de las 2 opciones, implica que será tan factible aceptar una teoría falsa como rechazar una teoría verdadera. Pero también tenemos una tercera opción: suspender el juicio. Nótese que las 2 primeras opciones nos llevan a arriesgar algo sobre como es el mundo, mientras la tercera implica reconocer nuestra ignorancia sobre éste. Entonces uno podría pensar: dado que preferimos rechazar lo verdadero a aceptar lo falso, es mejor no decir nada acerca del mundo, que decir algo que tiene tantas chances de ser cierto como errado. Es importante observar que una creedence de 0,5 nos ubica en el peor de los mundos posibles; pues en dicho escenario tomar una descisión – sea por p o no p– no disminuye la probabilidad de equivocarnos en nuestra descripción del mundo. Ahora bien, pasemos a un creedence de 0,33. Aquí, la opción 3 (léase: suspensión del juicio), posee una alternativa que nos permite pronunciarnos acerca del mundo, de manera tal que el éxito es el resultado más probable(0,67): decir que el mundo es tal que no p es verdadera. Por supuesto, alguién puede objetar que los costos de error son superiores a los beneficios del acierto sobre el estado del mundo, de manera tal que es preferible suspender el juicio. (Este es el motivo por el cual el condicional fue atemperado con un “probable”). Sin embargo, bajo este umbral de exigencia me pregunto cuánto quedaría de nuestras creencias...
De cualquier manera, como bien indica Federico el punto no es fundamental,siempre puede aparecer numero de disidentes lo suficientemente elevado para obtener el rechazo. Pero intento defender la posición, pues cuanto mayor sea el umbray y menos la cantidad de disidentes necesarios, mayor sera la generalidad del ejemplo.
El caso de suspensión del juicio bajo una creedence de 0,5 suele aceptarse en la epistemología del desacuerdo. Dado que el tema no es central al punto, los autores no suelen explicar por qué, valga lo que sigue como un intento de elucidación. (Seguramente haya una explicación más acaba y satisfactoria para el fenómeno, desde la teoría de la decisón racional, sin embargo reconozco mi completa ignoracia en dicha materia).
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Comentario: 3.
Pero atribuir a una proposición una probabilidad
subjetiva de 0.5 no implica rechazarla. Rechazarla es atribuirle una
probabilidad subjetiva de 0, o cercana a 0. Los límites entre el rechazo y la
suspensión del juicio acaso sean difusos, pero si una probabilidad subjetiva
atribuida de 0.5 es un caso claro de suspensión del juicio, y una probabilidad
subjetiva atribuida de 0 es un caso claro de rechazo, y uno atribuyera a esa
proposición una probabilidad subjetiva de 0.3, me parece estaría más cómodo si se
describiera su posición como una en la que suspende el juicio con respecto a
ella (que si se la describe como una en la que se la rechaza). Suspender el
juicio con respecto a p no conlleva ningún rechazo ni ninguna aceptación con
respecto a p. Es la posición adecuada si nuestro único interés es disminuir los
riesgos (de creer falsedades), y una de las peores si lo que nos interesa es
maximizar los aciertos (i.e., creer verdades). (Hay otra al menos tan malas en
lo que a la prosecución de ese fin se refiere: todas aquellas en las que no se
cree ninguna verdad.)
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Comentario: 4.
En primer lugar, justificar la reaccion de una creedence en base o otra , es un mecanismo invalido si esta "otra" no ha sido justificada. Quiero decir: no alcanza con saber que a 0,5 suspendemos la creencia para pensar que a 0,3 tambien debemos hacerlo si desconocemos las razones por lo cual actuamos de tal forma al nivel de 0,5. Por tanto uno deberia tener primero una teoria de como decide a 0,5 y despues ver como se aplica a otros caso. (O mejor dicho: tener una teoria general y analizar para cada caso). En lo que sigue presente pero de manera mas formal y precisa la idea del apartado 2, que intenta justicar el accionar de una agente cuando suspende el juicio.
Utilidad Esperada de realizar un juicio = Prob (a) x B + Prob (e) x C
Prob (a) se lee como probabilidad de acierto, prob (e) probabilidad de error, B es la utilidad reportada por el acierto epistemico y C la desutilidad otorgada al error.
Utilidad Esperada Posicion Esceptica = 0, dado que prob (a) y prob (e)=0
Por tanto para decididir tenemos:
Max [Prob (a) x B + Prob (e) x C; 0]
Que se lee como el maximo entre la gananacia esperada de la posicion arriesgada y la esceptica.
Dado prob a 0,5 y C > B (por hipótesis) el maximo es =0 y por tanto suspendemos el juicio.
Para prob a 0.67, tenemos que C >B en un proporcion superior al doble, para suspensión del juicio;igual a 2 para estar indiferentes y menor, para adoptar la posición “arriesgada”.
En definitiva, de acuerdo a los valores atorgados a B y C, el agente decide la opcion que maximice su utilidad esperada. De esta forma, relativizando cada agente podriamos sanjar la discusión de la siguiente manera: Federico afirma una falsedad es 2 veces peor que rechazar una verdad y para mi, es menor a tal magnitud. (Otra solucion seria buscar los parámetros que la literatura acepta respecto a B y C o mejor aun, lo que dicta la evidencia empirica)
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Comentario: 5.
Creo que es posible
evaluar la racionalidad de un acto de aceptación de una proposición, dada una
cierta distribución de probabilidades subjetivas a varias proposiciones, sin
importar cuán razonable haya sido aceptar esas proposiciones (salvo, acaso,
casos extremos, como que partamos de creer a pie juntillas únicamente contradicciones
–y aún así, no veo por qué la pregunta de qué es lo razonable creer en esas
circunstancias no va a tener respuesta correcta). Si esto es así, podemos
preguntarnos por la racionalidad de cierta atribución de probabilidad subjetiva
a un proposición p dadas ciertas ‘credences’ atribuidas a distintas
proposiciones -dado nuestro ‘cuerpo de creencia’ o ‘cuerpo de atribución de
‘credences’ a proposiciones-, aunque sea irracional tener el cuerpo de
creencias del que se parte. (Digo: esto es otro asunto.) Por ejemplo, si uno
atribuye a p una probabilidad subjetiva de 1, va a ser irracional que, sin que
cambie la evidencia disponible o el análisis que el individuo hace de esa
evidencia, en un momento posterior le atribuya una probabilidad subjetiva radicalmente
diferente –de 0, pongamos. Y esto aún cuando sea irracional atribuirle
inicialmente a p una probabilidad subjetiva de 1 (porque, supongamos, la evidencia
inicial llevaría a rechazarla de plano, o a suspender el juicio acerca de
ella).
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Comentario: 6. Comienzo con una cita:
"Creo que es posible evaluar la racionalidad de un acto de aceptación de una proposición, dada una cierta distribución de probabilidades subjetivas a varias proposiciones, sin importar cuán razonable haya sido aceptar esas proposiciones"
No fue esta idea la rechazada en mi comentario previo. (De hecho estoy de acuerdo. Algo así hacemos para entender a los locos. Dado que Juan cree que es Napoleón parece racional que desee aprender francés. Aunque es irracional creer que uno es Napoleón, la reaccion ante dicha creencia puede ser perfactmente racional). Sino, la que desarrollo mediante un ejemplo y se relaciona directamente con los motivos que arguye Federico para suspender el juicio ante un grado de creencia de 0,3.
Supongamos 3 escenarios donde Juan tiene los siguiente grados creencias en p y no p, y toma las siguientes desiciones respecto a una propuesta de juego.
Escenario 1
G(p)= 1 y G(-p)=0, a Juan le ofrecen una apuesta X y Juan decide aceptarla.
Escenario 2
G(p) = 0,5 y G (-p)=0.5, a Juan vuelven a ofrecerle la apuesta X y Juan decide no jugar.
De acuerdo a la tesis sostenida por Pailos, incluso si uno desconoce la apuesta, es posible evaluar la racionalidad de la reacción antes otras probabilidades -subjetivas-(o grado de creencia) alternativas, simplemente comparando con estos casos bases, que por suposición son racionales. Veamos como funciona.
Escenario 3
G(p)=0,95 y G(-p)=0.05
¿Qué debería hacer Juan? El escenario 3, es mucho más cercano al escenario 1 que al 2 y por tanto, debemos aceptar la apuesta.
Ahora quitemos el velo, y supongamos que la apuesta era la siguiente:
Si p, Juan cobraba $100
Si no p, Juan pagaba $ 10.000
Tenemos entonces:
Utilidad Esperadad (1)= 100; acepto la apuesta
Utilidad Esperada (2) < 0 rechazo la apuesta
Utilidad Esperada (3) < 0 rechazo la apuesta
Vemos como la racionalidad por “aproximación” sugiere un curso de acción contrario al precnonizado por la teoría.
Adviértase la analogía: en el caso original estipulabamos -sin conocer la teoría detrás- que al nivel del 0,5 era racional suspender el juicio y frente a una creedence de 0, rechazar la proposición. ¿Cómo actuar frente a una creedence de 0,3? Dado que se encuentra más próxima a 0,5 deberíamos suspender el jucio. Este es el punto que niego. No es posible juzgar la racionalidad del acto, sin conocer la teoría que justifica la racionalidad de los casos bases. Como lo demuestra el ejemplo, en el escenario 3 nuestra creedence en p es más cercana al escenario 1 que al 2, y sin embargo, lo racional es rechazar la apuesta. Por supuesto, uno puede tener una teoría que justifique una relación lineal entre los grados de creencias y las desiciones racionales. Pero tal teoría deber ser formulada y no supuesta, al menos si uno quiere refutar los resultados de una teoría alternativa.
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